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miércoles, octubre 06, 2010

Crema de mango

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Cuando empecé a cocinar, en algún momento de mi infancia-adolescencia, comencé por los postres. Creo que para generar un poco de confianza en la cocina es lo mejor. Si bien son más delicados y tienen más chances de salir mal, lo único que hay que hacer es seguir al pie de la letra la receta. Diez gramos más de manteca, treinta gramos menos de azúcar, 1 cucharada más de agua pueden arruinarlo todo... pero si uno es obediente y cuida los detalles, todo sale bien. Pasaron muchísimos años hasta que me animé a cocinar cosas saladas (lo cual sucedió recién al terminar el colegio secundario), y en cuanto arranqué con eso me olvidé por completo de los postres. Las cosas dulces no me tientan demasiado, pero de vez en cuando se sienten esas ganas de ingerir un poco de azúcar.

Resulta, además, que soy intolerante a la lactosa. No es una enfermedad grave, pero mucha gente lo sufre y no se da cuenta. Ya que no tiene arreglo, yo lo resolví abandonando los lácteos con mayor cantidad de lactosa y pasando a consumir productos deslactosados. ¿A qué viene todo esto? La receta que traje hoy es una deliciosa crema, sin crema. Afortunadamente, en Asia no se suele consumir mucha leche así que tienen montones de comidas y postres perfectos para mí. Y entonces, ¿de qué está hecha esta crema? De leche de coco! Si aún no la probaron, les recomiendo que lo intenten. Este postre tailandés es muy fresco, dulce y rico, perfecto para el verano que ya comienza para los sureños y termina para el hemisferio norte. Por cierto, ya se fue el calor? Aprovechen si aún les quedan un par de días, despidan al verano como corresponde.




Ingredientes: (para 2 personas)
  • 1 mango maduro (pueden intentarlo con otras frutas, como frutillas (fresas) o duraznos (melocotones))
  • 1/2 taza de leche de coco (pueden reemplazarlo por leche condensada o crema, pero ya no sería tailandés)
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1/4 taza de agua
  • 1/2 paquete de gelatina sin sabor (1 cucharadita y media de las de té)




Procedimiento:
  1. Cortar el mango, retirando la piel y el carozo, colocarlo en una licuadora y procesarlo hasta que quede hecho un puré.
  2. Incorporar la leche de coco y licuar un poco más hasta que se hayan mezclado uniformemente. Verter todo en un bowl y reservar.
  3. En una cacerolita poner el agua y llevar a hervor. Retirar del fuego y mientas se revuelve con un batidor o un tenedor, espolvorear la gelatina. Revolver bien hasta que se haya disuelto cualquier grumo. Agregar el azúcar y disolver bien.
  4. Incorporar el agua con gelatina a la mezcla de mango y leche de coco. Mezclar bien con batidor o espátula para que la gelatina se reparta homogéneamente en toda la mezcla.
  5. Verter la mezcla en dos potes para postre individuales, o bien en uno grande. Llevar a la heladera como mínimo 2 horas y como máximo 1 día. Para decorar le puse unas rodajas de lima, pero es opcional. Unas frutillas o una flores comestibles quedarían muy bien.


Eso es todo. Se come bien frío y es muy rico. Bon appetit!

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miércoles, marzo 24, 2010

Tod man pla y arroz tailandés

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Hoy tenemos una receta tailandesa muy rica y picante. Tod man pla son unos bocaditos de pescado fritos, y los acompañamos con un arroz tailandés con leche de coco y curry verde. Con Pato seguimos las cantidades que indicaba la receta de un libro, y nos resultó todo absolutamente picante. Voy a recomendar a continuación que tengan más cuidado con eso y no usen pasta de curry verde como si fuera mayonesa porque les va a picar mucho la lengua. Espero que les guste la receta, no es muy complicada pero les sugiero que abran bien las ventanas si no quieren tener olor a pescado frito en su casa por el resto de la semana.

Ingredientes: (para 4 personas)

Para el tod man pla:
  • 400 gr de merluza
  • 1/2 cebolla
  • 1 y 1/2 cucharada de pasta de curry (puede ser verde o rojo)
  • 2 claras de huevo
  • aceite para freir
  • sal
Para el arroz tailandés:
  • 225 gr de arroz jazmín (yo usé doble carolina porque no tenía, queda más cremoso)
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • 400 ml de leche de coco
  • 1/2 cucharada de pasta de curry verde (yo puse 1 cucharada y fue demasiado)
  • agua
  • cilantro fresco
Procedimiento:
  1. En un bowl colocar la merluza cortada en trozos pequeños, la cebolla picada, la pasta de curry, las claras de huevo y una pizca de sal. Utilizando una procesadora de mano (o bien metiendo todo en una procesadora común), mezclar todo hasta formar una pasta espesa. Colocar sobre el bowl un papel film o una tapa y llevar a heladera durante una media hora.
  2. Mientras tanto, se prepara el arroz. En una sartén grande colocar las 2 cucharadas de aceite vegetal y cocinar un poco la cebolla picada pequeña. Una vez que la cebolla se haya blanqueado, agregar el arroz crudo y saltear durante 1 minuto hasta que se haya cubierto completamente por el aceite.
  3. Incorporar a la sartén la leche de coco y la pasa de curry, y revolver bien. Llevar la preparación a hervor y luego bajar la temperatura y seguir cocinando hasta que esté listo. En mi caso, la cocción tardó más de 20 minutos, pero probablemente se deba a la variedad de arroz que utilicé. No dejen el fuego al mínimo porque no se cocina nunca así.. debe ser medio-bajo, y cada tanto deberán agregar más agua porque se le va evaporando el líquido. Al final termina siendo algo parecido al risotto, para saber que está listo lo mejor es probarlo, el arroz debe estar tierno pero no deshecho.
  4. Apagar el fuego del arroz e incorporar cilantro picado a gusto, si no les gusta lo pueden sacar, o pueden reemplazarlo por perejil. Mezclar todo bien y mantener tibio.
  5. Retirar la pasta de pescado de la heladera. En una cacerola poner a hervir abundante aceite para freir. Con una cuchara, tomar una porción de la pasta y darle forma redondeada pero aplastada (como una hamburguesa pequeña). Es importante que no sean demasiado grandes para que llegue a cocinarse bien en el centro.
  6. Colocar los bocados de pescado en el aceite hirviendo. El aceite está listo para freir cuando al verter una pequeña cantidad de la mezcla aparecen burbujas inmediatamente. Cocinar los bocaditos durante un par de minutos de cada lado, hasta que se hayan dorado completamente. A medida que están listos, retirarlos del aceite y dejarlos escurrir brevemente sobre papel absorvente.
  7. Servir el arroz aún caliente en el centro de un plato, colocar por encima los bocados de pescado y decorar con un poco de cilantro fresco. Se puede acompañar con un poco de salsa de ají picante, en este caso decoré el plato haciendo lunares con sriracha, pero tal vez ya todo lo demás sea suficientemente picante.

Eso es todo! Es una receta sencilla y muy interesante, lleva su tiempo pero está bueno para impresionar a su familia y/o amigos. Espero que lo intenten.. incluso si no les gusta la comida picante, pueden bajar la cantidad de curry y debe quedar rico igual.

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martes, octubre 27, 2009

Pollo satay

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Y se me hizo tarde nomás, pido disculpas nuevamente pero pasé el día estudiando. Hoy les traigo un pollo satay preparado por Pato (yo no me senté a mirar, ayudé a ensartar el pollo). Se trata de una brochette o pincho de pollo de origen tailandés, algo así como el yakitori pero un poco más exótico. La idea es cocinarlo a la parrilla, pero nosotros no disponíamos de una y lo hicimos al horno, y salió rico igual.

No estamos muy seguros sobre qué tan ortodoxa sea esta receta, ya que la receta que seguimos tenía muchos ingredientes del curry y concluímos que era más fácil tirarle pasta de curry que andar consiguiendo cada ingrediente por separado. El resultado fue, como era de imaginarse, una especie de pollo asado con sabor a curry, pero muy rico de cualquier forma, y lo mejor de todo acá es la salsa. Espero que sepan apreciarlo por lo que es, y no por lo que debería ser. Si el pollo satay original no es así, debería serlo porque quedó muy rico.

Ingredientes: para 3 personas (como entrada)
  • 500 gr de pollo, preferentemente pechuga o suprema, sin huesos y sin piel
  • 1 cucharada de pasta de curry verde (se consigue en el barrio chino, si no les gustan las cosas picantes pongan media cucharada solamente)
  • 1 cucharada y media de azúcar
  • salsa de soja cantidad necesaria (media taza más o menos)
  • 2 cucharadas de mantequilla de maní
  • 1/2 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • agua, cantidad necesaria (un chorrito nomás)
Procedimiento:
  1. Mezclar en una cacerolita la pasta de curry, la salsa de soja y el azúcar, llevar a fuego suave hasta que se disuelva el azúcar y retirar.
  2. Suavizar el pollo con un martillo de madera para carne (como el que se usa para aplanar las milanesas). Supongo que se puede usar un palo de amasar si no tienen un martillo. Cortar el pollo en tiras o en cubos de unos 2 cm de lado, colocarlos en un tupper o envase hermético, verter la salsa encima, tapar y llevar a la heladera durante al menos 3 horas. Si la salsa de soja no fue suficiente para cubrir todo el pollo, agregar más.
  3. Una vez pasado un tiempo considerable de marinado, retirar el pollo de la heladera y ensartarlo en palillos de bambú o algún otro tipo de brochette que tengan disponible. Cocinar de 10 a 15 minutos en horno con grill, o bien en la parrilla del horno o en una parrilla de verdad. Para chequear que el pollo no esté crudo, sacrifiquen un pedacito y vean que esté blanco por dentro.
  4. Para la salsa, picar la cebolla en trocitos pequeños, y el ajo lo más pequeño posible. Saltear ambos en una cacerola con un poquito de aceite vegetal (cualquiera salvo de oliva porque no queremos aroma a aceitunas en un plato tailandés). Agregar la mantequilla de maní y un chorrito de agua suficiente para disolver un poco la pasta. Debe quedar una salsa cremosa. Mantener a fuego bajo hasta que tome un poco de temperatura y retirar.
  5. La idea es comer el pollo salseado con la crema de maní, suena un poco bizarro pero es muy rico y la crema apacigua un poco el picante del curry. Para servirlo piqué un poco de lechuga para hacer un colchón, y eso es todo.
Sólo una forma más entre las millones de preparar el pollo :)

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lunes, junio 01, 2009

Pad Thai

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Este probablemente sea el plato más conocido de la comida tailandesa (o al menos en mi caso, que es el único que al menos me sonaba antes de haberlo probado). Es la primera vez que subo una receta con fideos de arroz, así que supongo que debería hablar un poco de ellos. Estas variedades de fideos (los hay de muchas formas y tamaños al igual que los fideos de harina) resultan ser un poco más pegajosas que los fideos "comunes", pero probablemente se deba a que además de harina de arroz se le agregan otros ingredientes, como por ejemplo tapioca, para aumentar la transparencia y gelatinosidad del fideo. Son muy ricos pero hay que acostumbrarse a la textura, yo recomendaría que los prueben ya que una buena parte de la cocina china y tailandesa lleva fideos de arroz, no pueden perderse esa experiencia!

Debo advertir a los que no son fanáticos del pescado que este plato lleva salsa de pescado, que es como un caldo con un sabor bastante fuerte y no es para cualquiera. Sin embargo, en el pad thai, la presencia del huevo disminuye considerablemente el sabor a pescado de la salsa, y le tienen que dar una oportunidad, con prejuicios no llegamos a ningún lado.

Ingredientes: para 2 personas
  • 100 gr de fideos de arroz por persona
  • 1 echalotte (o en su defecto una cebolla pequeña)
  • cebolla de verdeo (la parte verde)
  • brotes de soja
  • un puñado de maní pelado sin sal
  • 1 huevo grande (o 2 pequeños)
  • 4 cucharaditas de salsa de pescado
  • 2 cucharadas vinagre blanco
  • 2 cucharaditas salsa picante
  • sal y pimienta
  • aceite vegetal
  • se le puede poner camarones (recomendable)

NOTA: Este plato también suele llevar jugo de lima y salsa de tamarindo. En este caso, el jugo de lima fue omitido completamente y la salsa de tamarindo fue reemplazada por vinagre blanco. La idea de este reemplazo la saqué de un site de comida tailandesa bastante bueno.

Procedimiento:
  1. Antes que nada, poner a cocinar los fideos siguiendo las instrucciones del paquete. Se suelen hacer bastante rápido, así que estén atentos para que no se pasen. Una vez listos, sacarlos inmediatamente del agua caliente, ponerlos en un colador y pasarlos por agua fría para cortar la cocción. Reservar.
  2. Poner aceite en un wok (o sartén amplia) y calentar. Colocar el echalotte picado en juliana, los brotes de soja y la cebollita de verdeo cortada en trocitos más bien largos, echar una pizca de sal y de pimienta y saltear hasta que el echalotte esté más o menos cocido.
  3. Incorporar los fideos reservados y mezclar. A partir de ahora todo se debe hacer rápido para que los fideos no se cocinen de más (importantísimo). Incorporar la salsa de pescado, el vinagre y la salsa picante y revolver hasta que se distribuya uniformemente por todos los fideos. Si decidieron poner camarones (cocidos por favor!!) este es el momento de incorporarlos.
  4. Correr los fideos hacia un costado del wok y echar en el espacio libre el huevo previamente batido. Dejar cocinar un poquito e incorporar a la mezcla de fideos. Agregar el maní y revolver todo bien hasta estar seguros de que el huevo se cocinó por completo. Servir inmediatamente.
Debo mencionarles que este plato se come casi exclusivamente caliente, una vez que se enfría se vuelve un poco raro y que les guste es menos probable, ya que es difícil de recalentar manteniendo su textura correcta. Se comen con palitos, así que a practicar!


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lunes, mayo 18, 2009

Peek gai ob

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Sé que el título no dice mucho, pero la foto habla por sí sola. Esta receta tailandesa, "peek gai ob", consiste en alitas de pollo adobadas y horneadas. La salsa con que se las adoba es agridulce y además picante, y es muy muy rica. Lo mejor de todo es que esta receta es tan económica que no lo van a poder creer! Yo preparé para 5 personas, y me costó precisamente 5 pesos argentinos, que es alrededor 1,50 dólares. Si se les puede ocurrir algo más económico que eso, me lo hacen saber. Se estarán preguntando ¿cómo puede ser?! Bueno, la respuesta es, justamente, las alitas. Esta parte del noble pollo es generalmente ignorada por todos pero tiene una carne muy sabrosa y sale 2$ el kilo! Lo único que tiene de malo es que la relación hueso-carne se inclina a favor del hueso, por lo que hay que comer un par más para llenarse, pero aún así sigue siendo barato, ya que nadie se comería un kilo entero de alitas (son unas 12 alitas), es decir que en total cuesta menos de 1$ por persona. Antes de decirles la receta quisiera hacer algunas sugerencias que surgieron de la experiencia (ya que hasta ahora lo preparé solo una vez así que no tuve tiempo de corregirlo).

Por un lado, cuando uno compra las alitas vienen justamente con forma de ala, con la piel y a veces incluso tienen algunas plumas. De más está decir que las plumas hay que sacarlas (con amor y con paciencia.. la vez pasada tuve que desplumar 25 alitas y me volví loca!). Una vez hecho eso tienen dos opciones.. dependiendo de qué tan impresionables sean. Si ver la forma del ala les da "cosita", pueden cortar la parte pequeña del ala (con una cuchilla filosa), que no tiene mucha carne que digamos así que no se desperdicia nada, y dejará de verse como un ala. Si no les impresiona, la dejan. Otra cuestión es la piel.. la receta que seguí yo incluía la piel, pero luego al cocinarlas no quedaron crocantes, y la textura de la piel no fue tan buena. Entonces la idea es.. o le sacan la piel (en cuyo caso no sé cómo quedaría), o las cocinan en la parrilla del horno (es decir abajo de todo, eso le da un poco de crocante), o bien pueden no hacer caso por completo de la receta, preparar alitas de pollo crocantes como más les guste (por ejemplo, rebozarlas con harina y sal y cocinarlas en la parrilla) y luego la salsa agregársela por arriba. Esa es la opción menos ortodoxa pero la que podría quedar mejor. Si no les molesta tanto la textura de la piel, la dejan y listo.

Ahora sí, a la receta:

Ingredientes: (para 3 personas)
  • 12 alitas de pollo
  • 3 cucharadas de puré de tomate
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de azúcar rubia o morena
  • 1 cucharada de salsa de ají picante (o la salsa de chiles picante que tengan)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo (pueden usar jengibre fresco rallado!)
Procedimiento:
  1. En primer lugar, deciden cómo van a querer las alitas. Es necesario desplumarlas, y luego si quieren le sacan la piel y le cortan la puntita.
  2. Mezclar en un bowl el puré de tomate, la salsa de soja, el azúcar, la salsa picante, el jengibre y el diente de ajo picado bien chiquito. Revolver hasta que forme una salsa homogénea.
  3. Colocar las alitas en una fuente amplia y medianamente profunda (puede ser un tupper), y verter la marinada (la salsa que prepararon) por encima. Arremangarse un poco y con las manos bien limpias revolver todo hasta que se haya impregnado bien con la salsa.
  4. Cubir la fuente con papel film o su respectiva tapa, y colocarlo en la heladera. Dejar marinar durante 10 horas. Si no tienen tanto tiempo puede ser menos.. pero nunca menos de 4 horas, sino el sabor no va a quedar impregnado.
  5. Encender el horno fuerte, dejarlo calentar durante 10 minutos. Colocar las alitas en una fuente para horno y cocinarlas durante 30 a 35 minutos. Si no están seguros de que la cocción esté lista cuando haya pasado el tiempo, sacrifiquen una alita, ábranla con un cuchillo y revisen que adentro no esté rosada la carne.
  6. Retirar del horno y dejar enfriar 5 minutos. Si lo desean, pueden preparar más salsa y verterla sobre las alitas antes de servirlas (no usen la que quedó de la marinada, porque estuvo en contacto con el pollo crudo). También pueden colocar un poco de la salsa en un pequeño bowl y servirlo en la mesa para que cada uno use si quiere.
Eso es todo. Como sugerencia para servir pueden acompañarlas por cuadraditos de arroz con albahaca, para ver la receta hagan click aquí.


martes, mayo 12, 2009

Cuadraditos de arroz y albahaca

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Hace poco le regalaron a Pato un libro de comida tailandesa muy interesante (no recuerdo ni el nombre ni la editorial), trae algo así como 100 recetas, con sus debidas fotos y sus respectivos nombres en tailandés. En ese librito encontramos esta receta que resultó ser muy fácil de hacer y por eso voy a explicarla a continuación. Dicho sea de paso, comprar libros de cocina puede resultar una buena inversión. Yo tengo uno de comida japonesa que me encanta (aunque todavía no hice nada de lo que dice el libro.. pero ya le va a llegar su hora!) y uno de sushi que tiene muchas ideas buenas.

Estos cubitos de arroz son una receta tailandesa (o eso dice el libro), y se supone que se hacen con albahaca tailandesa que yo reemplacé por albahaca común y corriente, y arroz jazmín (o thasmin, se lo conoce por varios nombres distintos y resulta un poco complicado de conseguir) que yo reemplacé por arroz largo fino que es lo que tenía a mano. El sabor es un poco extraño, no es para cualquier paladar, lleva un rato acostumbrarse. Pero una vez que superaste el shock es bastante rico. Espero que al menos lo intenten!

Ingredientes:
  • 225 gr de arroz (jazmín o el que encuentren, funciona igual)
  • 2 cucharadas de vinagre
  • una pizca de sal
  • hojas de albahaca cantidad necesaria
Procedimiento:
  1. Poner a cocinar el arroz. La receta no especificaba un tipo de cocción, por lo que supongo que lo pueden preparar como quieran. Por lo que estuve averiguando en internet, el arroz jazmín tiene bastante almidón y queda pegajoso, algo así como el arroz japonés, por lo tanto tienen dos opciones.. una, si lo hacen con arroz jazmín, ponen abundante agua con sal y lo cocinan hasta que esté listo y luego lo escurren, y en teoría debería quedar medio pegajoso. La otra opción es cocinar el arroz largo fino con sal y poca agua y darle una cocción parecida a la del gohan, es decir, poner una taza y media de agua por cada taza de arroz, ponerlo a fuego fuerte hasta que rompe hervor y luego bajarlo a mínimo y seguir cocinando por 10 minutos con la cacerola tapada.
  2. Una vez que esté listo el arroz y escurrido (si lo hicieron tipo gohan no hace falta escurrir porque no debería quedar agua), le agregan el vinagre y la albahaca picada en trocitos pequeños. Mezclar bien.
  3. Colocar el relleno en un molde cuadrado o rectangular, cubierto con papel film, y esparcirlo bien hasta formar una capa pareja de unos 2 cm de alto. Dejar enfriar una hora fuera de la heladera para que baje la temperatura. Pasado ese tiempo, colocarle una tapa al envase (si no tiene, le ponen papel film) y ponerlo en heladera de 3 a 4 horas.
  4. Desmoldar sobre una tabla de picar y con un cuchillo humedecido cortar en cubos de 2 cm de lado.
Listo! El tamaño de los bocaditos es perfecto para comerlos con la mano. Es muy fácil de hacer y está bueno para acompañar muchas comidas sin caer en el clásico arroz de siempre. Antes de comer déjenlo media hora fuera de la heladera para que no esté demasiado frío. Buen provecho!

domingo, abril 19, 2009

Curry verde tailandés

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Esta es la primera vez que presento algo de comida tailandesa. Debo reconocer que no tengo mucha experiencia tampoco, hasta ahora probé solamente el pad thai y dos currys, todo en los últimos 3 meses, pero de a poco la comida thai se está ganando mi corazón. Los sabores que la definen (por lo que probé hasta ahora) son un poco más difíciles de asimilar que los de la comida china y japonesa, pero una vez que entienden de qué se trata lo pueden disfrutar muchísimo.

Este es un curry verde. Como ya sabrán, el curry no es un plato bien definido, es simplemente una "mezcla de especias" y otros ingredientes que pueden variar bastante de curry en curry y de país en país. Los colores del plato se los dan justamente estos ingredientes, por ejemplo, la cúrcuma en el curry amarillo. En este caso tiene algún tipo de albahaca china (no recuerdo si era china o tailandesa) y otras cositas que tampoco recuerdo, que le dan el color verde.

Este tipo de curry enlatado se consigue en los supermercados asiáticos y si tienen suerte también en algún hipermercado que tengan cerca. Hay curry tailandés amarillo, rojo y verde. El amarillo no es picante, el rojo no tengo idea porque todavía no lo probé, y el verde es casi como meterse fuego en la boca! Así que no lo recomiendo para aquellos que no disfruten el picante o no les siente bien, ya que van a pasar un mal rato. Algo muy interesante de este curry enlatado es que trae leche de coco, que le da una cremosidad muy interesante, y además algunas verduras. En el curry amarillo traía choclo (maíz) baby, papa, ananá y bambú. En el verde vienen tomatitos cherry, chiles, arvejas (guisantes) y bambú también. Parece que el bambú es una parte clave, tiene un sabor muy fuerte y queda muy bien.

La maravilla de estas latas es que cocinarlo es absolutamente sencillo. Simplemente agregar pollo, cocinarlo un ratito y servirlo con arroz. Les dejo la receta, que de cualquier manera viene incluída en la lata.

Ingredientes (para 2 personas):
  • 1 lata de curry tailandés
  • 1 pechuga de pollo deshuesada y sin piel
  • 1 taza de arroz (el que prefieran, yo usé doble carolina)
Procedimiento:
  1. Preparar el arroz previamente y acá tienen dos opciones: una, la tradicional, es servir el arroz por separado. La segunda es agregar el arroz directamente en el curry. En este caso traten de escurrirlo bien al arroz para que no quede demasiado almidón en el curry. Yo usé arroz doble carolina y al tener tanta cantidad de almidón fue bastante difícil escurrirlo, por lo que si van a hacer la mezcla les conviene usar otro tipo. El doble carolina queda mejor hecho al estilo gohan y servido por separado.
  2. Colocar el contenido de la lata en una cacerolita, sartén o wok, y calentar hasta que hierva.
  3. Cortar la pechuga en daditos y agregarla a la sartén con el curry en el momento en que empieza a hervir, cocinar hasta que el pollo esté bien cocido (si pusieron daditos grandes sería bueno que corten uno a la mitad para verificar que no esté crudo). Una vez listo apagar el fuego.
  4. Acá eligen qué van a hacer con el arroz. Si lo quieren mezclado con el curry, lo incorporan y lo calientan todo durante 1 minuto más. Sino, lo sirven en un plato aparte.
Según las instrucciones de la lata se le puede agregar más leche de coco o incluso crema de coco para darle más cremosidad, yo no descartaría esa posibilidad. Espero que lo disfruten.

Ah por cierto! No intenten comerlo con palitos, no van a llegar a ningún lado. Busquen una cuchara o un tenedor, que nunca fallan con los guisos, y así pueden tomarse hasta lo último que quede de la salsa (que siempre es lo mejor, obvio).