martes, noviembre 24, 2009

Lapsang Souchong



Si te gustan las cosas ahumadas y te gusta el té, el Lapsang Souchong es para vos. Es un té negro de la provincia de Fujian, China. Lo que lo diferencia de los otros tés es que sus hojas son ahumadas, otorgándole un distintivo sabor y aroma. La historia cuenta que durante la dinastía Qing la producción de té fue interrumpida por las fuerzas armadas. Después de esta interrupción la demandas de té era muy alta, por lo tanto los productores empezaron a secar las hojas de sus tés utilizando el humo de las fogatas (utilizaban pino para estas), dando origen a esta exquisita variedad.

A mí me gusta bastante y, además, le tengo cierto cariño ya que fue uno de los primeros tés que probé cuando me empecé a adentrar en el mundo del té. Lo que recomiendo probar son blends con Lapsang Souchong, ya agregan una dimensión muy interesante (en un momento había comprado un Earl Grey con Lapsang Souchong que estaba buenísimo). Al ser un té negro el agua debe estar a 100ºC y el tiempo de infusión es de tres minutos.

Sobre usar varias veces las mismas hojas de té


Algo que me faltó aclarar desde un principio, es cuantas veces podemos usar unas mismas hojas. En principio todos los tés verdes, rojos y blancos pueden ser usados al menos dos veces (hay gente que dice que al pu-erh lo podés usar 7 veces, yo probé hasta 3 con resultados satisfactorios). Los tés negros en general se pueden usar una sola vez. Mi recomendación es que hagan la prueba con el té que tengan, vean hasta cuanto aguantan.

Por cada nueva infusión agreguen un minuto al tiempo de la primera infusión. Acá también los invito a probar y jugar, talvez se dan cuenta que para algún té agregando un minuto más para la segunda infusión esta todo bien, pero que para la tercera tienen que agregar 1 minuto y medio, por ejemplo. Recuerden siempre respetar la temperatura recomendada del agua, si queman las hojas ya no podrán seguir usándolas.

martes, noviembre 17, 2009

Tamago kake gohan

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Sé que se me hizo tarde, lo siento, he pasado las dos últimas horas luchando contra los virus de mi computadora. Ahora a lo nuestro: Para hoy preparé una receta muy simple, que casi no requiere cocción, pero no es apta para gente salmonella-fóbica. Como bien sospecharon, contiene huevo crudo. En Japón los productos crudos son cosa de todos los días, y si podemos comer pescado crudo sin chistar cuando viene en el sushi, por qué no huevo? La teoría es que la cocción desarma gran parte de las proteínas que contiene el huevo, por lo que su ingesta no es tan provechosa de esa forma. En cambio al comerlo crudo se absorbe prácticamente todo. El riesgo de salmonella existe y es un temor justificado, pero el huevo no está taaan crudo en realidad. Al comerlo con arroz caliente se cocina un poquitito, algo así como un huevo muy babé, al igual que en los fideos a la carbonara.

Claro que el sabor a huevo crudo tampoco es del agrado de todo el mundo, esta receta es uno de esos ámalo u ódialo. La razón por la que se solía comer comunmente en la dieta japonesa (especialmente en el desayuno) es precisamente por la gran cantidad de proteínas que aporta y el bajo costo comparado con otras fuentes de proteínas como la carne. Además se prepara muy rápidamente ya que lo único que hay que hacer es cocinar el arroz. Les diría que lo intenten pero no quiero que me echen la culpa si finalmente no les gustó..

Ingredientes: para 2 personas
  • 2 porciones de arroz gohan recién preparado
  • 2 huevos
  • salsa de soja (a gusto)
Procedimiento:
  1. Primero que nada, preparar el arroz. Al momento de comerlo debe estar recién salido de la olla, es decir bien bien caliente, para que cocine aunque sea levemente al huevo.
  2. Batir cada huevo por separado incorporando una cucharada de salsa de soja (o más o menos, a gusto) a cada huevo. Se puede agregar otras cosas, pero eso es lo más habitual.
  3. Servir el arroz en bowls individuales y verter sobre cada uno un huevo batido. Mezclar bien hasta que se haya esparcido por todo el arroz.



Eso es todo realmente. Es tan rápido que casi no pierden nada con probarlo. Cuando le conté a mi hermana sobre esta receta me puso caras raras y me preguntó si realmente la iba a subir. Le respondí que sí, obviamente. Me propuse al iniciar este blog cubrir algún día, aunque me lleve toda la vida, todas o la gran mayoría de las recetas tradicionales japonesas, y esta es una de ellas. Claro que en el camino habrá que probar cosas ricas y cosas feas. Así es la vida supongo :)

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martes, noviembre 10, 2009

Omuraisu

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Esta es otra de esas palabras en inglés-japonés que tanto nos gustan, el "omu raisu" (オムライス) es la combinación de omelette y arroz, no es parte de la cocina tradicional pero sí de la cocina actual japonesa, y es un plato muy aceptado entre los niños ya que no tiene nada de sabores extraños. Es decir que si ustedes no son amantes del pescado y la salsa de soja, este es el plato indicado. Además es muy fácil de preparar, ya que la mayor dificultad consiste en hacer que el omelette no se pegue a la sartén. En fin, no tiene la más mínima pizca de lo que reconocemos como sabor "japonés" o al menos oriental, pero es rico.

Ingredientes: (para 2 personas)
  • 1 pechuga de pollo, sin hueso ni piel (se puede usar otro tipo de carne)
  • 1 taza y media de arroz cocido (cualquier tipo, no necesita ser gohan)
  • 1/2 cebolla pequeña
  • 2 cucharadas de ketchup (más un poco extra para sazonar por encima)
  • pimienta y sal
  • 4 huevos
Procedimiento:
  1. Primero que nada, cocinar el arroz y reservarlo hasta que se necesite. Para obtener taza y media de arroz cocido se necesita aproximadamente media taza de arroz crudo. Cortar el pollo en pequeños trocitos o cubitos, y picar la cebolla.
  2. En una sartén colocar un poquito de aceite y cocinar levemente la cebolla. Una vez que se haya ablandado un poco, agregar el pollo, un poco de sal y cocinar hasta que esté listo (es decir, que cortando un pedacito se vea que no quedó rosado por dentro). Si lo dejan dorar un poco, mejor.
  3. Agregar a la sartén el arroz y las dos cucharadas de ketchup. Revolver bien y dejar que se cocine a fuego medio durante uno o dos minutos, revolviendo bien para que no se queme el arroz. Finalmente condimentar a gusto con pimienta y sal y reservar.
  4. Batir dos huevos con un poco de sal y pimienta en un bowl, calentar una sartén previamente rociada con aceite en aerosol (tipo fritolim) y verter el huevo. El motivo por el cual uso el aceite en aerosol es que si incorporara aceite líquido o manteca, la cocción quedaría mucho más desprolija y para este plato nos importa el aspecto del omelette.
  5. Cocinar a fuego suave-medio hasta que haya coagulado todo el huevo. Si les gusta más "babé" es cosa de ustedes.. Retirar el omelette del fuego y colocarlo abierto sobre un plato.
  6. En el centro del omelette colocar unas buenas cucharadas del relleno, dándole forma más bien alargada. Debe quedar suficiente espacio para poder cerrarlo. Enrollar el omelette dejando el pliegue hacia abajo y colocar sobre el mismo una cucharada de ketchup. Repetir los pasos 4, 5 y 6 con los otros dos huevos para preparar el otro omuraisu.
El relleno se puede cambiar a gusto, esto es lo más básico de lo básico. Se pueden incorporar vegetales, hongos, otros condimentos, y otros tipos de carne. Se come caliente y con tenedor, nada de palitos eh!

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martes, noviembre 03, 2009

Segunda Jornada de Origami


Algunas fotos de la segunda jornada de origami. Estuvo muy divertido. Vino mucha más gente esta vez. Hicimos origami modular principalmente. La próxima va a ser a finales de noviembre seguramente, esten atentos.

martes, octubre 27, 2009

Pollo satay

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Y se me hizo tarde nomás, pido disculpas nuevamente pero pasé el día estudiando. Hoy les traigo un pollo satay preparado por Pato (yo no me senté a mirar, ayudé a ensartar el pollo). Se trata de una brochette o pincho de pollo de origen tailandés, algo así como el yakitori pero un poco más exótico. La idea es cocinarlo a la parrilla, pero nosotros no disponíamos de una y lo hicimos al horno, y salió rico igual.

No estamos muy seguros sobre qué tan ortodoxa sea esta receta, ya que la receta que seguimos tenía muchos ingredientes del curry y concluímos que era más fácil tirarle pasta de curry que andar consiguiendo cada ingrediente por separado. El resultado fue, como era de imaginarse, una especie de pollo asado con sabor a curry, pero muy rico de cualquier forma, y lo mejor de todo acá es la salsa. Espero que sepan apreciarlo por lo que es, y no por lo que debería ser. Si el pollo satay original no es así, debería serlo porque quedó muy rico.

Ingredientes: para 3 personas (como entrada)
  • 500 gr de pollo, preferentemente pechuga o suprema, sin huesos y sin piel
  • 1 cucharada de pasta de curry verde (se consigue en el barrio chino, si no les gustan las cosas picantes pongan media cucharada solamente)
  • 1 cucharada y media de azúcar
  • salsa de soja cantidad necesaria (media taza más o menos)
  • 2 cucharadas de mantequilla de maní
  • 1/2 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • agua, cantidad necesaria (un chorrito nomás)
Procedimiento:
  1. Mezclar en una cacerolita la pasta de curry, la salsa de soja y el azúcar, llevar a fuego suave hasta que se disuelva el azúcar y retirar.
  2. Suavizar el pollo con un martillo de madera para carne (como el que se usa para aplanar las milanesas). Supongo que se puede usar un palo de amasar si no tienen un martillo. Cortar el pollo en tiras o en cubos de unos 2 cm de lado, colocarlos en un tupper o envase hermético, verter la salsa encima, tapar y llevar a la heladera durante al menos 3 horas. Si la salsa de soja no fue suficiente para cubrir todo el pollo, agregar más.
  3. Una vez pasado un tiempo considerable de marinado, retirar el pollo de la heladera y ensartarlo en palillos de bambú o algún otro tipo de brochette que tengan disponible. Cocinar de 10 a 15 minutos en horno con grill, o bien en la parrilla del horno o en una parrilla de verdad. Para chequear que el pollo no esté crudo, sacrifiquen un pedacito y vean que esté blanco por dentro.
  4. Para la salsa, picar la cebolla en trocitos pequeños, y el ajo lo más pequeño posible. Saltear ambos en una cacerola con un poquito de aceite vegetal (cualquiera salvo de oliva porque no queremos aroma a aceitunas en un plato tailandés). Agregar la mantequilla de maní y un chorrito de agua suficiente para disolver un poco la pasta. Debe quedar una salsa cremosa. Mantener a fuego bajo hasta que tome un poco de temperatura y retirar.
  5. La idea es comer el pollo salseado con la crema de maní, suena un poco bizarro pero es muy rico y la crema apacigua un poco el picante del curry. Para servirlo piqué un poco de lechuga para hacer un colchón, y eso es todo.
Sólo una forma más entre las millones de preparar el pollo :)

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lunes, octubre 26, 2009

Las actualizaciones se pasan al martes

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¡Hola a todos! Habrán notado que en las últimas semanas no subí ninguna receta, y cuando lo hago, lo hago muy tarde en la noche del lunes. Eso se debe a varios motivos, pero el principal es que los lunes trabajo hasta tarde y nunca llego a tiempo a casa para subir la receta. Además de que estoy con exámenes en la facu y todo eso.. Es por eso que decidí mover el día de las actualizaciones del lunes al martes, y por tanto hoy no habrá receta, pero mañana se podrán deleitar con un pollo satay tailandés. Así que esto entra en vigencia a partir de mañana y por el resto de los días hasta que yo diga lo contrario. Nos vemos los martes (^-^).


Julie
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lunes, octubre 19, 2009

Nueva Jornada de Origami

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Se viene la Segunda Jornada de Origami en Zaguán Sur. Toda la información está en el poster, el evento se realizará este sábado 31 de octubre de 2009 en Moreno 2320, Balvanera. Para participar es necesario anotarse, mandando un mail a zaguansur@gmail.com.

Acá hay fotos de la primera Jornada.